Ayer, pensando en la oscuridad, sin la luz de la pantalla del portátil distrayendo, me acordé de un relato de Borges que creo recordar que leí en el libro de El Aleph. Pero no era el que daba título a la recopilación.
Se trata de un relato en el que se buscaba a un hombre por la huella que dejaba en los demás. Así el protagonista iba buscando esas huellas. Creo recordar que eran frases o actitudes que indicaban que una determinada persona había estado en contacto con el hombre al que seguía.
Con eso en mente me desperté y pude ver, por fin, "De ratones y hombres". No sé cuánto se habrá perdido de las páginas a la pantalla, pero aún así la película me hizo pensar en algunas cosas. Sobre todo cómo Lennie, interpretado por John Malkovich, no puede evitar hacer daño.
Y es que es algo sobre lo que ya he reflexionado antes. La peor acción es la que no puedes evitar, como la fábula del escorpión y la rana. El escorpión, o Lennie, se dirige hacia su propio final a través de actos que no puede evitar. Un drama sin historias de amor ni paños calientes que me dejará muy mal cuerpo un par de días.
En cualquier caso, al leer mis palabras, alguien está escuchando el eco de estas historias, iniciando de nuevo el círculo...


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